martes, 31 de enero de 2012

Oscuridad Fundamental


Imagen: OSCURIDAD FUNDAMENTAL (gampon no mumyo).
ACRÍLICO Y PIGMENTOS sobre tela de 70 x 100 cm,
hecho en 1990.





Oscuridad Fundamental


Existe algo en todas las personas que nos hace querer usar la vida o las vidas de los demás para  alcanzar nuestros propósitos. Cuando nos sentimos así, no podemos valorar a las otras personas tal como son, sino solo en cuanto a que encajan en nuestros esquemas. Esta aptitud para valorar la vida en sí misma, toda la vida, ya sea que nos concierna o no, o que nos sea útil para algo; es a lo que se refiere el término
Oscuridad Fundamental.

Podemos pensar que estamos dominados por la oscuridad fundamental si nos queremos a nosotros mismos y odiamos o somos indiferentes ante los demás. Pero la cosa va más allá. Cuando no queremos al mundo, tampoco podemos querernos a nosotros mismos. Cuando no somos capaces de respetarnos, no podemos respetar al resto del mundo. Esta ilusa percepción de nosotros y los demás es la oscuridad fundamental. Es la ignorancia de la verdadera naturaleza de la vida. Sumergidos en este engaño, no podemos manifestar nuestra naturaleza de Buda.

Nuestra ignorancia proviene de la creencia errada de que nuestras vidas son entidades separadas; que la vida es más mecánica que holística. Es de esperarse que se perciba la vida de manera mecánica ya que, hasta hace poco, varias ramas de la ciencia han hecho énfasis en este enfoque. Sin embargo, la oscuridad fundamental es inherente a toda la vida a pesar de las teorías científicas.Ésta (la oscuridad fundamental) se pone de manifiesto en el énfasis que ponemos en nuestro ego, nuestros pensamientos de “yo”, “lo mío”, “mi beneficio”, “mi progreso”.

Como resalta el presidente Ikeda: Según el concepto budista del principio dependiente, todas las entidades de vida existen debido a las relaciones mutuamente interdependientes, y sin otras entidades de vida nuestra propia vida no existiría. Por lo tanto... si uno basa sus acciones sólo en pensamientos de “yo”, “lo mío”, “mi beneficio”, “mi progreso”, va en contra de la Ley fundamental de la vida. Tal comportamiento no solo
tiene un efecto adverso sobre las personas de nuestro medio, sino que también produce resultados negativos para nosotros mismos.

El Budismo considera al ego desde una perspectiva muy diferente a la mayoría de las religiones occidentales. Aquí en occidente tendemos a pensar en términos de “debo” y “no debo”, lo cual nos lleva asentir que estamos siendo “desobedientes” si ignoramos la autoridad que generalmente esta conferida o adjudicada a Dios. Contrario a esto, el Budismo de Nichiren Daishonin enseña que hacer énfasis en pensamientos y acciones egocéntricas, es alejarse cada vez más del sentido de integridad que es la verdadera naturaleza de la vida. Sentir esta integridad, le proporciona a nuestras vidas felicidad y un sentido de bienestar.

Debido a que vivimos en una época más materialista que nunca, que tiende a incitar un acercamiento hambriento y codicioso hacia la vida, podremos darnos cuenta de que aún intentando tener pensamientos que no son del tipo “yo” y “lo mío”, parecemos desafiar las normas de la sociedad. Evidentemente, la influencia de nuestra oscuridad fundamental colectiva está siempre presente y frecuentemente nos domina.

Salir del hechizo de “yo” y “lo mío” es difícil, pero es crucial para nuestro bienestar. A lo largo de este siglo los físicos y poco a poco los científicos en otros campos, han empezado a ver y a enseñar la interrelación de la vida. Tal como escribió el físico teórico Fritjof Capra en El Tao de la Física:  Yo creo que el enfoque del mundo, sugerido por la física, no es consecuente con nuestra sociedad actual, lo cual no refleja la interrelación armoniosa que observamos en la naturaleza. Para lograr tal estado de equilibrio dinámico, se necesitará una estructura económica y social radicalmente diferente: una revolución cultural en el verdadero sentido de la palabra.

La supervivencia de toda nuestra civilización puede depender de si podemos llevar a cabo este cambio. Desde que Capra escribió esto, muchos de nosotros, individualmente o en grupos, hemos, por lo menos, llegado a entender algo sobre la interrelación de la vida. Sin embargo, todavía hay mucho camino por recorrer si vamos a tener una verdadera “revolución cultural” basada en este concepto. Esta parece ser una de nuestras tareas más urgentes.

Un entendimiento teórico de la interrelación es apenas el comienzo. Uno podría decir que el objetivo de nuestra práctica es vivir basados en este entendimiento. Queremos sentir todo el tiempo la interrelación de la vida.

Estoy segura de que logramos este sentido de integridad a través de nuestra práctica budista para uno y para los demás.

La práctica para nosotros no significa hacer énfasis en el “yo” y “lo mío” sino más bien despertar el deseo del bienestar para otros al igual que para nosotros.  Es difícil llevar a cabo esta transformación. Aún así, debido a que es difícil, las recompensas son inmensas. Al esforzarnos por llegar a sentir esta totalidad nos
estamos forjando a nosotros mismos. Como resultado, nuestra capacidad para influenciar al bienestar de los demás tendrá mucho más peso que la prisa desmesurada de la sociedad hacia la cultura del “yo” y “lo mío”. Respetar esto como la meta de nuestra práctica y trabajar para alcanzarlo a través de ella, es la clave para
transformar nuestra oscuridad fundamental.

Por Barbara Cahill
Seikyo Criollo, Feb, 1999

Fuente: http://budismonichiren.blogspot.com/2011/06/oscuridad-fundamental.html

domingo, 29 de enero de 2012

EL Dhammapada Capítulo 12: Autocontrol


Capítulo 12: Autocontrol

157. Si uno se aprecia a sí mismo, deberá protegerse bien. El hombre sabio permanece atento en cada una de las tres vigilias.

158. Establézcase primero uno mismo en lo que es apropiado antes de aconsejar a los demás. Actuando de esta manera, el hombre sabio no caerá en desgracia.

159. Según aconseja a los demás, debe él mismo actuar. Bien controlado él mismo, puede guiar a los otros.
Verdaderamente es difícil controlarse a uno mismo.

160. Uno mismo es su propio refugio. ¡Qué otro refugio podría haber! Habiéndose controlado a uno mismo, se obtiene un refugio difícil de conseguir.

161. Por uno mismo es hecho el mal; en uno mismo nace y uno mismo lo causa. El mal muele al necio como el
diamante muele la dura gema.

162. La corrupción que sobrepasa al hombre es como la enredadera maluva estrangulando al árbol sala y lo convierte en aquello que para él desearía su propio enemigo.

163. De fácil ejecución son las cosas nocivas y dañinas. Lo bueno y beneficioso es verdaderamente difícil de hacer.

164. El hombre estúpido que, por su falsa visión, desprecia las enseñanzas de los Iluminados, los Nobles y los Rectos, cultiva frutos que, como le sucede al kashta, producen su propia destrucción .

165. Por uno mismo se hace el mal y uno mismo se contamina. Por uno mismo se deja de hacer el mal y uno mismo se purifica. La pureza y la impureza dependen de uno mismo. Nadie puede purificar a otro.

166. Por buscar el logro (espiritual) de los otros, no obstante, no debe uno ser negligente en la búsqueda del propio logro. Percibiendo claramente la propia meta, permita que otro intente su propio resultado.

martes, 24 de enero de 2012

Los Fundamentos de la Atención. III. La contemplación de la mente



III. La contemplación de la mente

Monjes, ¿cómo medita un monje practicando la contemplación de la mente en la mente? (ver nota 3).

He aquí que un monje, cuando hay pasión en la mente sabe que hay pasión, y cuando no hay pasión en la mente sabe que no la hay; cuando hay odio en la mente sabe que hay odio, y cuando no hay odio en la mente sabe que no lo hay; cuando la mente está ofuscada sabe que está ofuscada, y cuando la mente no está ofuscada sabe que no lo está; cuando la mente está disminuida sabe que está disminuida (19); cuando está distraída sabe que está distraída (20); cuando la mente está desarrollada, sabe que está desarrollada (21); cuando la mente no está desarrollada, sabe que no lo está (22); cuando la mente está en estado superable, sabe que es superable (23); cuando está en estado no superable, sabe que no es superable (24); cuando la mente está concentrada, sabe que está concentrada, y cuando la mente no está concentrada, sabe que no lo está; cuando la mente está liberada, sabe que está liberada (25) cuando la mente no está liberada, sabe que no lo está.

Así medita practicando la contemplación de la mente en la mente, interna o externamente, o tanto interna como externamente. Medita contemplando los factores del origen de la mente, o medita contemplando los factores de disolución de la mente, o medita contemplando tanto los factores del origen como los de la disolución de la mente (26). O tiene consciencia de que «hay mente» en el grado necesario para el conocimiento y la atención. Medita con ¡dependencia, sin apegarse a nada en el mundo.

Así es, monje, cómo el monje medita practicando la contemplación de la mente en la mente.

19. Se refiere a la rigidez mental y a la indolencia; incluye también estados tales como el letargo, la lentitud de los reflejos, las vacilaciones, las tensiones internas debidas a la represión, etc.

20. Se refiere a los estados de intranquilidad de la mente, e incluye la agitación, incostancia, deseo de cambio, etc.

2. El estado de consciencia que carazteriza las Absorciones meditacionales a los

niveles de la materia sutil y de lo inmaterial (rúpa y arúpa jhana).

22. La consciencia ordinaria del estado de existencia sensorial.

23. La consciencia del estado de existencia sensorial, puesto que hay otros esta

dos superiores a ella.

24. La consciencia de las esferas de materia sutil y de lo inmaterial, puesto que no hay estados mundanos superiores a ellas.

25. Liberada temporalmente de las corrupciones, bien sea a través del desarrollo meditacional de la Visión Cabal que le libera de determinados estados perniciosos por la fuerza de sus opuestos, o bien a través de la Absorción (jhána).

26. Los factores del origen de la Mente o Consciencia son: ignorancia, deseo, kamma, cuerpo y mente (nama—rupa), y las características generales del origen; los factores de disolución son: la desaparición de estos cuatro y la característica general de la disolución.

sábado, 21 de enero de 2012

El Dhammapada. Capitulo 11: Vejez



Capítulo 11: Vejez

146. ¿Qué risa, qué gozo puede haber cuando siempre se está ardiendo (en las pasiones) ? Si estuvierais envueltos en la oscuridad, ¿no buscaríais la luz ?

147. Contemplad este bello cuerpo, masa de dolores, montón de grumos, trastornado, en el que nada dura, nada persiste.

148. Decadencia para este cuerpo, nido de enfermedades, perecedero. Esta putrescible masa se destruye. Verdaderamente, la vida acaba en la muerte.

149. Como vacías calabazas en otoño son estos resecos huesos. ¿Qué placer hay en mirarlos?

150. Este cuerpo es una ciudadela hecha de huesos cubiertos de carne y sangre en donde se almacenan el envejecimiento y la muerte, el orgullo y el engaño.

151. Incluso los fastuosos carruajes reales envejecen. También el cuerpo envejece. Pero la Enseñanza de los Buenos nunca envejece. Así, lo Bueno permanece entre los Buenos.

152. Aquel que aprende poco, crece como un buey; crece en carne, pero no en sabiduría.

153. A través de muchas vidas he errado en el samsara buscando, pero no encontrando, al constructor de la casa. Sufrimiento total en este volver y volver a nacer.

154. ¡Oh, constructor de la casa! Ahora te he percibido. No volverás a construir esta casa. Todas las vigas han sido quebradas. Se ha aniquilado el soporte central. Mi mente ha alcanzado lo incondicionado.
Habiéndolo alcanzado, representa el fin del apego.

155. Al no haber vivido la noble vida, al no haber adquirido tal riqueza en su juventud, tales hombres desfallecen como viejas garzas en un estanque sin peces.

156. Aquellos que no han observado la Vida Santa, que en su juventud no han adquirido tesoros, se tornan como inútiles arcos, mirando hacia el pasado.

miércoles, 18 de enero de 2012

Vocabulario Espirita. Allan Kardec. Letra A


A
ALMA  (del original francés âme)  [del latín  anima; del
griego  anemos: soplo, respiración]. Según unos, es el
principio de la vida material; según otros, el principio
de la inteligencia sin individualidad después de la
muerte; según las diversas doctrinas religiosas, es un ser
inmaterial, distinto, del cual el cuerpo no es sino la
envoltura. El alma sobrevive al cuerpo y conserva su
individualidad después de la muerte. Esta diversidad de
acepciones dadas a una misma palabra es una fuente
perpetua de controversias, que no tendrían lugar si cada
idea tuviese su representación nítidamente definida.
Para evitar todo equívoco sobre el sentido que damos a
esta palabra, nosotros llamaremos: Alma espírita (âme
spirite) o simplemente alma al ser inmaterial, distinto e
individual, unido al cuerpo que le sirve de envoltura
temporaria; por lo tanto, el alma es el Espíritu en estado
de encarnación, perteneciente únicamente a la especie
humana. Principio vital (principe vital) es el principio
general de la vida material, común a todos los seres
orgánicos: hombres, animales y plantas.  Alma vital
(âme vitale) es el principio vital individualizado en un
ser, cualquiera que fuere.  Principio intelectual
(principe intellectuel) es el principio general de la
inteligencia, común a los hombres y a los animales. Y
llamamos  Alma intelectual  (âme intellectuelle) a ese
mismo principio individualizado.

ALMA UNIVERSAL  (âme universelle). Nombre que
ciertos filósofos dan al principio general de la vida y de 23
la inteligencia. (Véase  Todo universal  [Tout
universel].)

ALUCINACIÓN  (hallucination)  [del latín  hallucinare:
error]. «Error, ilusión de una persona que cree tener
percepciones que realmente no tiene» (Academia
Francesa).IX Los fenómenos espíritas que provienen de
la emancipación del alma prueban que lo que se califica
de alucinación es frecuentemente una percepción real
análoga a la de la doble vista del sonambulismo o del
éxtasis, provocada por un estado anormal, un efecto de
las facultades del alma desprendida de los lazos
corporales. Sin duda, hay a veces una verdadera
alucinación en el sentido que se da a esta palabra. Pero
la ignorancia y la poca atención que se ha prestado
hasta el presente a ese tipo de fenómenos han hecho que
se considere como una ilusión lo que con frecuencia es
una visión real. Cuando no se sabe cómo explicar un
hecho psicológico, resulta muy sencillo calificarlo de
alucinación.

ÁNGEL  (ange)  [del latín  angélus; del griego  aggelos:
mensajero]. Según la idea vulgar, los ángeles son seres
intermediarios entre el hombre y la Divinidad, por su
naturaleza y poder, capaces de manifestarse ya sea por
medio de advertencias ocultas o de una manera visible.
De ninguna manera ellos han sido creados perfectos, ya
que la perfección supone la infalibilidad, y porque un
cierto número de ellos se rebeló contra Dios. Algunos
dicen: los ángeles buenos, los ángeles malos, el ángel de
las tinieblas. Sin embargo, la idea que más
generalmente se vincula a esta palabra es la de bondad y
la de suprema virtud. Según la Doctrina Espírita, los
ángeles no son de modo alguno seres aparte ni de una
naturaleza especial; son los Espíritus del primer orden,
es decir, los que han llegado al estado de Espíritus
puros, después de haber superado todas las pruebas.
Nuestro mundo no existe desde toda la eternidad y,
mucho tiempo antes de que él fuera creado, ya existían
Espíritus que habían alcanzado ese grado supremo;
entonces, los hombres creyeron que los ángeles siempre
habían sido así.

IX En algunas oportunidades Kardec cita textualmente [«entre comillas»] la definición
oficial de la  Academia Francesa de una palabra en particular (véanse también los
vocablos invocación y visionario), dando después la definición espírita, mostrando con
esto que el vocabulario espiritista a veces tiene otras acepciones y connotaciones
doctrinarias, que modifican o complementan una determinada idea. (N. del T.)24

APARICIÓN (apparition). Fenómeno por el cual los seres
del mundo incorpóreo se manifiestan a nuestra vista.
Aparición vaporosa o etérea (apparition vaporeuse ou
éthérée): aquella que es impalpable e imponderable, y
que no ofrece ninguna resistencia al tacto.  Aparición
tangible o estereotita  (apparition tangible ou
stéréotite): la que es palpable y presenta la consistencia
de un cuerpo sólido. La  aparición difiere de la  visión
(vision) porque aquélla tiene lugar en estado de vigilia,
por medio de los órganos visuales y cuando el hombre
tiene plena conciencia de sus relaciones con el mundo
exterior. La visión tiene lugar en estado de sueño o de
éxtasis. Ocurre igualmente en estado de vigilia, por
efecto de la segunda vista. La  aparición nos llega a
través de los ojos del cuerpo y se produce en el propio
lugar donde nos encontramos; la visión tiene por objeto
cosas ausentes o alejadas, que el alma percibe en su
estado de emancipación y cuando las facultades
sensoriales se encuentran más o menos suspendidas.
(Véanse  Lucidez, Clarividencia  [Lucidité,
Clairvoyance].)

ARCÁNGEL  (archange). Ángel de un orden superior
(véase Ángel [Ange]). La palabra ángel es un término
genérico que se aplica a todos los Espíritus puros. Si se
admiten en éstos diversos grados de elevación, se los
puede designar con los nombres de  arcángeles y
serafines  (Séraphins), para servirse de términos
conocidos.

ATEÍSMO, ATEO  (athéisme, athée)  [del griego  atheos,
compuesto del privativo  a y de  theos, Dios: sin Dios,
que no cree en Dios]. El ateísmo es la negación absoluta
de la Divinidad. Quien crea en la existencia de un Ser 25
Supremo, sean cuales fueren los atributos que le
reconozca y el culto que le rinda, no es ateo. Toda
religión se basa necesariamente en la creencia en una
Divinidad; esta creencia puede ser más o menos
esclarecida, más o menos conforme a la verdad. Pero
una religión atea sería un contrasentido. El ateísmo
absoluto tiene pocos prosélitos, porque el sentimiento
de la Divinidad existe en el corazón humano, incluso
ante la ausencia de cualquier enseñanza. El ateísmo y el
Espiritismo son incompatibles

martes, 17 de enero de 2012

Los Fundamentos de la Atención. II. La contemplación de las sensaciones


 II. La contemplación de las sensaciones

Monjes, ¿cómo medita un monje practicando la contemplación de las sensaciones en las sensaciones?

Al experimentar una sensación agradable el monje sabe: «experimento una sensación agradable»; cuando experimenta una sensación dolorosa sabe: «experimento una sensación dolorosa»; cuando experimenta una sensación neutra sabe: «experimento una sensación neutra». Cuando experimenta una sensación mundanal agradable sabe: «experimento una sensación mundanal agradable»; cuando experimenta una sensación no mundanal agradable sabe: «experimento una sensación no mundanal agradable». Cuando experimenta una sensación mundanal dolorosa sabe: «experimento una sensación mundanal dolorosa». Cuando experimenta una sensación no mundanal dolorosa sabe: «experimento una sensación no mundanal dolorosa». Cuando experimenta una sensación mundanal neutra sabe: «experimento una sensación mundanal neutra». Cuando experimenta una sensación no mundanal neutra sabe: «experimento una sensación no mundanal neutra» (17).

Así medita practicando la contemplación de las sensaciones en las sensaciones, interna o externamente, o tanto interna como externamente. Medita contemplando los factores del origen de las sensaciones, o medita contemplando los factores de disolución de las sensaciones, o medita contemplando tanto los factores del origen como los de la disolución de las sensaciones (18). O tiene cons ciencia de que «hay sensaciones» en el grado necesario para el conocimiento y la atención. Medita con independencia, sin apegarse a nada en el mundo.

Así es, monjes, como el monje medita practicando la contemplación de las sensaciones en las sensaciones.

17. Se explican los tipos mundanal (sumisa) y no mundanal (nirámisa) de las tres sensaciones en el Sermón 137 del Majjhima-Nikaya (Colección de sermones Medios). En él se denominan sensaciones mundanales a las «relacionadas con la vida familiar» y sensaciones no mundanales a las «relacionadas con la renunciación». Una sensación agradable no mundanal sería, por ejemplo, la felicidad resultante de la meditación y de la visión cabal de la impermanencia de la existencia. Una sensación no mundanal dolorosa es, por ejemplo, la dolorosa consciencia de las propias imperfecciones y del lento progreso en el sendero de la liberación. Una sensación no mundanal neutra es la ecuanimidad que se adquiere con la visión cabal.

18 Los factores del origen de las sensaciones son: ignorancia, deseo, kamma, impresiones sensoriales (phassa) y la característica general del origen; los factores de disolución son: la desaparición de los cuatro que acabamos de mencionar y la característica general de la disolución.

fuente: http://www.sisabianovenia.com/LoLeido/Budismo/MahaSatiPatthana.htm

domingo, 15 de enero de 2012

La necesidad de un adversario... Y como vencer


Muchas veces en la vida nos conseguimos personas que, parecieran, dedicadas a fastidiarnos la existencia. Toda buena película tiene un héroe y un villano. Y pareciera que mas de una vez, en nuestra historia, nos conseguimos con personas que nos juegan al contrario. 

Compañeros de trabajo, familia, vecinos, "amigos", etc. Aparecen en nuestra vida, a joder. Es ese jefe que de alguna manera pareciera estar ahí para sabotearte, la vecina chismosa, la suegra metiche, el cuñado borracho... Tienen tantos nombres y rostros ¿verdad?


En el espiritismo se habla de enemigos espirituales, los cuales pueden o no estar reencarnados, es decir vivos, así que, aparte de la suegra podrías tener que preocuparte por algún espíritu que te odie tanto que no espera reencarnar para ver como te echa vaina... 

Pero la entrada de hoy esta mas dedicada al, porque aparecen... ¿Te lo has preguntado? a que no.. A que piensas que no es culpa tuya, que eres solo una pobre victima de ese maluco ser dedicado a fastidiarte. Pero lo cierto es que, no, que, como todo en la vida, solo tienes aquello que has creado para ti, asi que ese rival, enemigo y adversario, esta en tu vida porque tu lo has permitido. PORQUE LO NECESITAS.

Y en este momento me preguntas tu, ¿para que C.. voy a necesitar yo alguien que me J.. ??? estas loca??


Y yo te repetiré, si. Están en tu vida porque tu mismo los has atraído, nada tienes que no te merezcas, nada tiene que no necesites. Los necesitas para evolucionar. Para aprender. No para vencerlos a ellos, sino a ti mismo mediante las pruebas que ellos ponen insistentemente en el camino. 

Un adversario hará que necesites conseguir aliados, por lo que tendrás amigos. Te pondrá las cosas difíciles, por lo que tendrás que esforzarte, aprender y destacarte. Un adversario es como la pesa con la que se logra sacar el musculo... sin ella seria mas lento en proceso. 


Dime ¿que seria de un superheroe sin un supervillano? no tendría ningún sentido ¿verdad? todo el potencial de superman quedaría para rescatar gatos de los arboles, nada poético nada que merezca ser recordado. Recordamos a las personas como Gandhi, quien tuvo de adversario nada mas y nada menos que al Imperio Britanico, un pueblo que hasta para los romanos en su época, fueron un hueso duro de roer. Sin embargo recordamos a Gandhi por ser un tipo flaco, con cara de no matar ni una mosca, y haber logrado vencer a la potencia mas grande en su época... Otro tanto podríamos decir de Mandela... Y cuantos mas?


Lo que de verdad vale la pena, es lo logrado con esfuerzo. El adversario es el encargado de ponértelo. Y me preguntaras y el karma? claro que tiene karma, si nadie debería andar saboteandole la vida a los demás, pero antes de enjuiciarle, pregúntate si lo que esa persona esta haciendo en tu vida no es el pago de lo que tu has hecho en la de ella, quizás no ahora, pero de seguro algo hiciste para ganarte ese "premio". 

Entonces quizás me preguntes. ¿Como me lo saco de encima? pues de dos maneras: 1.- PERDONANDO y 2.- VENCIENDO. 


No ganarás si alimentas la rabia todos los días, solo te hundirás mas y mas. Perdonar no es un favor que le harás a el o ella, sino a ti mismo, al perdonar borras la cadena de rabia que te ata a esa persona. Quizás no impida que te siga fastidiando, cierto, pero al menos ya el karma no sera tuyo también. Tu te iras liberando. 
y Vencerlo, no implica humillar al otro, o verlo arrastrarse, no desees eso, porque sino la pelea no terminara. Lo que tienes es que vencer los obstáculos, ser mejor tu mismo, decir "si, me costo pero lo vencí". Y de esa manera tu seras mejor, y la batalla de esa persona en tu contra habrá sacado lo mejor de ti, habrás ganado TU. 

Así que cuando consigas un adversario agradecele la oportunidad de brillar, la oportunidad de aprender, la oportunidad de perdonar y la oportunidad de VENCER.

Que seas muy feliz. 

Andrea Green. 

viernes, 13 de enero de 2012



El viento arranca facilmente al arbol fragil: busca la felidad en los sentidos, se indulgente en la comida y el descanso, y tu tambien seras desenraizado.

¡Mas el viento no puede arrancar una montaña! La tentacion no toca al hombre que esta despierto, que se domina a si mismo, sin ansia de placer, que es fuerte y humilde, y recuerda la ley.

Buda

jueves, 12 de enero de 2012

El Dhammapada. Capitulo 10: Castigo



Capítulo 10: Castigo


129. Todos tiemblan ante el castigo. Todos temen la muerte. Si comparamos a los otros con uno mismo, ni
mataremos ni provocaremos muerte .
130. Todos temen el castigo; todos aman la vida. Comparándose con los demás, uno no debe matar ni provocar la muerte.

131. Quienquiera que buscando su propia felicidad daña a los que igual que él la buscan, no la obtendrá después de la muerte.

132. Quienquiera que busca su propia felicidad y no daña a los que igual que él la buscan, la hallará después de la muerte.

133. No habléis agresivamente con nadie, porque los que atacáis podrán replicaros de igual manera . Las discusiones crean dolor y podréis recibir golpe por golpe.

134. Si permaneces en silencio, como un inservible gong, alcanzarás el Nibbana; hallarás la paz.

135. Igual que un vaquero con un palo conduce las vacas a la pradera, así la vejez y la muerte conducen la vida de los seres a su conclusión.

136. Cuando un necio obra mal, por sus propios hechos este estúpido hombre estará atormentando, como uno abrasado por el fuego.

137-138-139-140. Aquel que hiere con sus armas a los que son inocentes e inofensivos, pronto se precipitará en uno de estos estados: mucho dolor, heridas corporales o grave enfermedad, pérdida de la mente u opresión por un monarca, o graves acusaciones, o pérdida de familiares, o ruina, o un incendio que incluso arrase su hogar. Y tras la disolución del cuerpo nacerá en el infierno.

141. No es ir desnudo, ni tener el cabello enmarañado, ni permanecer sucio o ayunar, ni yacer en el suelo, ni embadurnarse el cuerpo con cenizas, ni caminar sin ponerse erguido, lo que puede purificar al mortal
que no se ha liberado de sus dudas.

142. Aunque vista correctamente, si vive en paz, sometidas las pasiones y controlados los sentidos, es puro y a nadie hiere, él es un Brahman, un asceta, un monje.

143. Es difícil hallar en este mundo alguien que, refrenado por la modestia, evite todo reproche, como el corcel evita el látigo.

144. Esforzaos y sed rigurosos, como lo es el corcel cuando siente el látigo. Por la confianza, la virtud, el esfuerzo, la concentración, la investigación de la Verdad, el recto conocimiento y conducta, la atención
mental, superaréis el gran sufrimiento.

145. Los que riegan, canalizan las aguas. Los fabricantes de flechas, las enderezan. Los carpinteros trabajan la madera. Los virtuosos se autocontrolan .

miércoles, 11 de enero de 2012

Rituales si o no...

 

Buddhist Ceremonies and Rituals of Sri Lanka
by A.G.S. Kariyawasam
© 1996–2012


Traducción. 


Buda desalent{o el equivocado apego emocional a si mismo, como evidencia esta el caso de Vakkali Thera, quien fue regañado por su obsesion con la belleza de la presencia física del Buda. El es un ejemplo de la devoción mal colocada (S,III, 119). La observancia de los rituales también posee el peligro de que pueden ser mal entendidos como el fin en si mismos, y no como el medio utilizado para canalizar la emoción devocional por sus canales apropiados. Cuando son practicados erróneamente estos ritos se convierten en impedimentos cuando debían ser una ayuda en el camino espiritual. Es para advertirnos esto que Buda los ha categorizado, bajo el termino de Silabbata-paranasa, como uno de los diez motivos por los que creamos cadenas con el mundo (samyojana) y uno de los cuatro tipos de apego (upadana). Si se observan con corrección, como un medio y no como un fin, las practicas ritualistas pueden servir para generar estados completos de la mente, mientras otros rituales, celebrados colectivamente pueden servir como medios de fortalecimiento de la solidaridad social entre aquellos que comparten los mismos ideales espirituales.

A través de ceremonias y rituales, como actos externos que complementan los ejercicios de interna contemplación, no pueden ser extraños o incompatibles con los cánones del Budismo. Por el contrario, son una parte integral de la tradición viva de todas las escuelas del budismo, incluyendo el Theravada.

Un ritual puede ser definido aquí como una practica externa ejercida con regularidad y consistencia en un contexto que confiere en si mismo un significado religioso que no es necesariamente evidente en el acto mismo. Una unidad compuesta de un numero de actos rituales subordinados puede ser llamada ceremonia. Estas actividades se han vuelto inseparables de cualquier religion organizada. Y se apropian del miedo, fervor,y respeto que caracteriza a la psicologia religiosa humana, como actos que se asumen con una solemnidad y santidad propios...


http://www.accesstoinsight.org/lib/authors/kariyawasam/wheel402.html
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Traduccion: Andrea Green









Hechos que prueban Amalia Domingo Soler. VENGANZA ESPANTOSA

 
VENGANZA ESPANTOSA

Continuamente estoy recibiendo cartas pidiéndome que pregunte a los Espíritus el porqué de muchos sucesos verdaderamente interesantes y muchos de ellos terribles. No siempre puedo complacer a mis amigos o hermanos; unas veces porque no quiero abusar de las comunicaciones para conservar lo que yo necesito, que es la comunicación para mis trabajos literarios; quiero que los Espíritus no vean en mí un corre, ve y dile que les moleste con preguntas impertinentes para satisfacerla curiosidad de la ignorancia. No; yo cuando interrogo a los Espíritus, es para aprovechar sus narraciones y trasladarlas al papel publicándolas en los periódicos espiritistas, y de este modo mi trabajo es verdaderamente productivo, porque son muchos los que leen mis escritos y aprenden en ellos a saber sufrir y saber esperar.

Otras veces tengo que dar la callada por respuesta, porque el guía de mis trabajos literarios me dice sencillamente que no siempre se puede uno acercar al fuego (metafóricamente hablando), pues hay Espíritus cuya historia es tan terrible, y tanta su inferioridad y degradación, que van envueltos en espesas brumas y su fluido, no diremos que ocasione la muerte, pero sí produce un malestar indefinible, una angustia sin nombre, y en realidad tendrá que ser así, porque en la Tierra yo he experimentado sensaciones dolorosísimas cuando, por circunstancias fortuitas, he tenido que ir aciertos lugares donde se reunían seres inferiores, o he cruzado calles cuyo vecindario se componía de mujeres perdidas y hombres degradados.

¡Qué fatiga! ¡Qué ansiedad! ¡Qué repugnancia! Yo creo que el Espíritu también debe sentir náuseas cuando encuentra en su camino a un ser o seres malvados; podrá, pasada la primera impresión, dominarse y sentir compasión por los culpables, pero en el primer momento se rechaza con horror a tales seres inferiores. Yo recuerdo perfectamente que hace muchos años visité la cárcel de Barcelona; me acompañaba el alcaide y un escribano. Cuando llegamos al patio de la prisión y me detuve delante de una reja, me horroricé de ver aquel enjambre de hombres abyectos, medio desnudos muchos de ellos, que se acercaron a la reja, y me pedían cigarros sonriendo estúpidamente.¡Qué cabezas tan deprimidas! ¡Qué ademanes! Yo volví la cabeza y murmuré con amargura dirigiéndome al alcaide:

- ¿y éstos son hombres?

-Pues fíjese en un preso que le voy a presentar, a ver qué sensación experimenta.

Seguimos andando y entramos en una cocina muy limpia; todos sus utensilios estaban muy bien colocados y brillaban las cacerolas de cobre como si tuvieran un baño de oro. Un hombre pequeño y rechoncho estaba afilando un cuchillo; al ver al alcaide se cuadró, sonriendo humildemente.Yo miré, y experimenté una sensación dolorísima, parecía que por todo mi cuerpo me clavaban agudas espinas y que martillos candentes golpeaban mis sienes. El alcaide (de intento sin duda), le dirigió la palabra, le hizo varias preguntas para que yo tuviera tiempo de contemplarle, pero me sentí tan mal que salí de la cocina con presteza pidiendo agua porque me ahogaba, y con vivísima curiosidad le dije al alcaide:

-¿Qué ha hecho ese hombre? ¿Por qué está aquí?

-Porque ha violado a sus tres hijas y las tres han tenido un hijo, que el padre y abuelo quería estrangular, pero las tres criaturas se han salvado y él marchará al presidio de Ceuta dentro de algunos días.

-¡Qué horror! Ahora me explico por qué yo no podía estar cerca de ese hombre.

Pues lo mismo que pasa con los criminales en la Tierra, lo mismo deberá pasar con los criminales del Espacio; yo lo que sé es que me hacen preguntas a las cuales no puedo contestar porque, como dice mi guía: Sufrirás demasiado, deja que los muertos entierren a sus muertos. Pero últimamente me ha escrito un espiritista de México, muy interesado por saber el principio de una tragedia ocurrida en el Manicomio de San Hipólito en México. En dicha casa de curación entró en septiembre del año 1894 un enfermo llamado Ambrosio Sásamo. Los médicos dijeron que tenía intoxicación por la marihuana y manía impulsiva y homicida; de fuerte constitución, muy bien musculado, tiene ya fuerza hercúlea y domina, sin exageración ninguna, a tres hombres. Pertenece a una familia de neurópatas. Su madre es una histérica, el padre un neurasténico, y el hijo mayor dedicho matrimonio es también un enfermo. Ambrosio se ha puesto él mismo el apodo de “el dios de laTierra”. En el hospital se hizo célebre por su ferocidad; se golpeaba brutalmente, se desgarraba la ropa y gritaba: ¿Quién como yo?

Hace poco tiempo que ingresó en el hospital don Antonio Marrón, joven enfermo, pero no de locura; por un descuido que no se explica, entró Marrón en el patio donde se paseaba Ambrosio,llevando puesta la camisa de fuerza, acompañado de dos celadores; pero éstos, fueron llamados por alguien y se quedó solo el loco con Marrón, al que debió decirle: dadme la libertad, y Marrón le desatólos lazos que sujetaban la camisa de fuerza y el loco quedó libre y dueño del campo, y sin pérdida de tiempo, le puso la camisa a Marrón, lo cogió en brazos y se lo llevó a su celda, cerró la puerta y se quedó solo con su víctima. Nadie puede saber cómo ocurrió el terrible drama entre las tinieblas de la celda, pero los gritos de los demás locos atrajeron a los celadores, los que vieron horrorizados que Marrón estaba en el suelo con la camisa de fuerza y los pies atados, y el loco de rodillas ante el cadáver forcejeaba por extraer una enorme alcayata, que él mismo había incrustado por cuarta vez en el cráneo de Marrón, y con tal fuerza debió clavarla el loco, que perforó el cráneo del infeliz Marrón y penetró en el pavimento.

Sujetaron al loco a un interrogatorio, diciéndole:

- ¿Mataste a un hombre?
- Sí, señor.
- ¿Por qué?
- Porque me tienen amarrado y me canso de esta vida; quiero que me pasen a Belén.
- Pero es que estás aquí por encontrarte enfermo.
- No estoy enfermo.
- Sí, estás loco.
- No, señor; no, señor.
- ¿Por qué eres tan malo?
- Porque me tienen amarrado.
- Si te soltaran serías bueno?
- Sí, señor; sí, señor.

Mucho más largo y más explícito es el relato que publica “El Imperial”, de México, del 8 de junio último, pero con el extracto basta para hacerse cargo del terrible suceso ocurrido en el Manicomio de San Hipólito.

Epílogo de una historia de crímenes tiene que ser la muerte del infeliz Marrón que, por una serie de circunstancias inexplicables, tuvo que quedar a merced de un loco terrible que nunca paseaba solo, al que siempre le acompañaban dos celadores, y acudir a aquel patio, destinado exclusivamente para esparcimiento de los locos, un joven que estaba muy bien recomendado por un hermano suyo al director del hospital, que pagaba espléndidamente su pensión, porque era muy rico, habiendo heredado últimamente los dos hermanos cien mil duros, y entrar precisamente en el patio en el momento en que los dos celadores dejaban solo al loco, confiados en que éste no podía hacer uso de sus brazos, mandar el loco, obedecer el cuerdo, y con una rapidez extraordinaria, desarrollarse la terrible tragedia; esto... no es producto de la casualidad, aquí hay una causalidad espantosa, no se muere atormentado tan cruelmente sin antes haber cometido un delito semejante. ¿Cuándo lo cometió Marrón? ¿En qué época? La sombra de los siglos ha borrado las páginas escritas en un libro cuyas hojas ya no existen. ¡Vana pregunta! Los hechos de los hombre no se borran jamás; en la pizarra del infinito están escritas todas las cantidades de nuestros vicios, de nuestros atropellos, de nuestros crímenes; aquellas cifras imborrables están esperando que Dios haga la suma de todas ellas, pero Dios no la sumará nunca, porque una sola suma significaría la perfección absoluta de un Espíritu y la perfección sólo Dios la posee.

* * *

“Dices bien (me dice un Espíritu) siempre tendrán los hombre en los mundos y las almas en los Espacios un cielo más que escalar y un abismo más donde caer; el progreso no tiene límites, el tiempo no tiene fin, los Espíritus son los exploradores eternos, los trabajadores incansables, los mineros del Universo, los aeronautas de la Creación; el día de la vida universal no tiene ocaso; la noche del reposo no existe.

“Ahora bien, en esta historia de las humanidades, cuya primera hoja no se sabe con certeza en qué época se escribió, abundan episodios terroríficos, al par que encantadores idilios. Dueño cada Espíritu de emplear su tiempo según sus aspiraciones y sus deseos, se entrega a toda clase de excesos, mortificando unas veces su carne y otras degradando su inteligencia.

“Ese epílogo de una historia, como tú llamas al suceso ocurrido en un manicomio, tienes razón al decir que es el desenlace de un drama. ¡Cuántos han tomado parte en él; hace tiempo que vienen luchando juntos! Cuatro son los actores que han desempeñado su papel en esa escena final, tres que estaban en la Tierra y uno en el Espacio. A grandes rasgos te trazaré un capítulo de la historia de esos desventurados; no estás tú en condiciones de penetrar muy a fondo en la vida íntima de cuatro Seres que han adquirido grandes responsabilidades, dejándose dominar por sus indómitas pasiones.

“En una existencia no muy lejana, el que hoy se apellida , era un hombre feroz, indomable; por satisfacer sus lúbricos deseos, mancilló el honor de muchas mujeres y mató a traición y frente a frente (según se le presentaba la ocasión) a más de un marido burlado, a más de un padre desesperado por el deshonor de su hija. Entre los hombres que murieron por sus manos había un conde que había lavado su honra con la muerte de su esposa y de su única hija, deshonradas por el matador del conde; éste juró al morir perseguir eternamente al hombre que le había arrebatado su felicidad, y al encarnar Ambrosio Sámano en la Tierra, su enemigo se apoderó de él y aún no lo ha dejado.

“Tú dices que para morir atormentado tan cruelmente, se debe haber cometido un delito semejante, y estás en lo cierto al afirmarlo. El joven que ha muerto, por haberle perforado el cráneo, no cometió por su mano tal delito, pero presenció gozoso tal martirio, que lo sufrió un caudillo vencido por su deslealtad y su traición, y el ejecutor de tal crimen fue el Espíritu que juró no abandonar nunca al que hoy se llama . Une a esos tres Espíritus una cadena de crímenes, cuyos eslabones los han ido forjando en diferentes existencias. El que hoy ha muerto (al parecer inocente) tiene muchas páginas escritas con sangre en el libro de su historia, y el Espíritu que obsede al se ha vengado del matador y de la víctima, pues los dos le han arrebatado, en otro tiempo, el honor, la fortuna y la felicidad; y hasta el hermano de la víctima de hoy ha contribuido a la realización de tal venganza, llevando al pobre enfermo al hospital donde debía morir, y ha sido él quien le abrió la puerta de tan triste lugar, porque en otro tiempo, siendo él gobernador de una fortaleza donde gemían prisioneros y prisioneras por mandato religioso, mujeres desdichadas que no querían abjurar de su religión y querían, al mismo tiempo, conservar su virginidad, estas infelices, tenían que sucumbir ante las amenazas de hombres opulentos que penetraban en sus calabozos, embriagados y enloquecidos, y el gobernador era cómplice de tan infames atropellos, dejando entrar a varios magnates, siendo uno de ellos el que hoy ha muerto a manos del . Ayer le abrió las puertas de una prisión, para que saciara sus brutales apetitos deshonrando a mujeres indefensas, y después le abrió las puertas de un hospital para que él muriera como había hecho morir a otro, con el cráneo perforado. Él se rió ayer de los momentos que pasó su víctima al morir, gozó con su agonía, y el ejecutor de aquella horrible muerte hoy levantó el brazo del que creéis loco, vengándose de los dos.Todos ellos habían escrito la sentencia realizada hoy. ¿Entonces estaba escrito?, preguntas tú. Sí,estaba escrito, no por la fatalidad, estaba escrito por la serie de crímenes cometidos por todos ellos. El que pasa por loco no lo está, es víctima de su enemigo invisible; podrá la ciencia asegurar que pertenece a una familia de desequilibrados, que él mismo no está, pero tiene horas, tiene días, tiene noches que ve claro, muy claro, y dice: ¡No estoy loco! ¡No!; no lo estoy, siento que por mis venas corre plomo derretido, siento que mi cerebro estalla, que una manos de hierro oprimen la garganta, que tengo sed de sangre, y al mismo tiempo quisiera huir lejos, muy lejos de aquí para vivir tranquilo en los brazos de una mujer amada.

“Compadeced a las víctimas de sus enemigos invisibles; sufren el más horrible de todos los tormentos, luchan con verdaderos titanes, cuya fuerza es tan poderosa que el hombre más fuerte de laTierra cae vencido.

“Comprendo que sufres relatando tantos horrores, pero todo es útil; así como los anatomistas hacen la autopsia de los cuerpos inertes para estudiar las enfermedades y los defectos orgánicos que tanto atormentan a la mayoría de los hombres, también es conveniente hablar de lo invisible, de los desconocido. ¿No se mira con el telescopio el mar del espacio donde navegan innumerables soles?; pues los misterios de ultratumba también merecen ser estudiados, porque sin conocer el desconocido se vive a ciegas, se llega al crimen sin remordimiento; y hora es ya que sepan los hombres que el infierno y la gloria existen, que no están arriba ni abajo, que los llevamos nosotros mismos, que cada Espíritu constituye su paraíso y su averno.“Adiós”.

* * *

Dice muy bien el Espíritu: es de gran utilidad levantar el velo que cubre la vida de ayer; en verdad que se sufre delatando crímenes, mas si las heridas del cuerpo se curan cauterizándolas,apliquemos el cauterio de la revelación ultraterrena sobre los vicios incorregibles, sobre las pasiones, sobre los odios, sobre la venganza; pongamos de manifiesto lo malo que es ser malo y lo bueno quees ser bueno, y si con nuestros escritos un hombre se detiene en la pendiente de sus vicios, ¡benditosea el trabajo empleado! ¡Un alma que se despierta y ve la luz, es un nuevo sol irradiando en el Universo!

martes, 10 de enero de 2012

Los Fundamentos de la Atención. Meditar del cuerpo en el cuerpo

 Los Fundamentos de la Atención

 

Así lo he oído. En una ocasión vivía el Buda entre los Kurus, en Kammásadamma, una ciudad de mercado de los Kurus.

Allí el Bienaventurado se dirigió así a los monjes: «Monjes», y ellos le contestaron: «Venerable Señor». Y el Bienaventurado habló como sigue:

Monjes (1), el único camino para la purificación de los seres, para la superación de la pena y las lamentaciones, para la destrucción del dolor y de la aflicción, para alcanzar el recto sendero, para la realización del Nibbána es éste: Los Cuatro Fundamentos de la Atención.

¿Cuáles son esos cuatros? He aquí que (en esta enseñanza) un monje medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo (2), fervoroso, comprendiendo claramente y atento, superando la codicia y la aflicción inherentes al mundo; medita practicando la contemplación de las sensaciones en las sensaciones, fervoroso, comprendiendo claramente y atento, superando la codicia y la aflicción inherentes al mundo; medita practicando la contemplación de la mente en la mente (3), fervoroso, comprendiendo claramente y atento, superando la codicia y la aflicción inherentes al mundo; medita practicando la contemplación de los objetos mentales en los objetos mentales, fervoroso, comprendiendo claramente y atento, superando la codicia y la aflicción inherentes al mundo.


I. La Contemplación del Cuerpo

1. Atención a la Respiración

Monjes, ¿cómo medita un monje practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo?

Monjes: he aquí que un monje va al bosque, al pie de un árbol o a un lugar solitario, se sienta con las piernas cruzadas, mantiene su cuerpo erguido y su atención alerta (4). Atento aspira y atento espira.

Al hacer una aspiración larga, sabe: «hago una aspiración larga»; al hacer una espiración larga, sabe: «hago una espiración larga». Al hacer una aspiración corta, sabe: «hago una aspiración corta»; al hacer una espiración corta, sabe: «hago una espiración corta». «Consciente de todo el cuerpo (respiración) aspiraré», así se ejercita. «Consciente de todo el cuerpo (respiración) espiraré», así se ejercita; «calmando la función corporal (de respirar), aspiraré», así se ejercita; «calmando la función corporal (de respirar), espiraré», así se ejercita.

De la misma manera que un tornero experto o un aprendiz sabe al labrar una voluta grande: «estoy labrando una voluta grande», o al labrar una voluta corta sabe: «estoy labrando una voluta corta», así el monje al hacer una aspiración larga, sabe: «hago una aspiración larga»; al hacer una espiración larga, sabe: «hago una espiración larga». Al hacer una aspiración corta, sabe: «hago una aspiración corta»; al hacer una espiración corta, sabe: «hago una espiración corta». «Consciente de todo el cuerpo (respiración), aspiraré; consciente de todo el cuerpo (respiración), espiraré», así se ejercita. «Calmando la función corporal (de respirar), aspiraré; calmando la función corporal (de respirar) espiraré», así se ejercita.

Así medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo, interna o externamente, o tanto interna como externamente (6). Medita contemplando los factores del origen del cuerpo(7), o medita contemplando los factores de disolución (8) del cuerpo, o medita contemplando tanto los factores del origen como los de disolución' del cuerpo, o tiene consciencia de que «hay un cuerpo» (10) en el grado necesario para el conocimiento y la atención (11). Medita con independencia (12), sin apegarse a nada en el mundo. Así es como el monje medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo.

4. Literalmente «poniendo la atención enfrente».

6. Internamente: contemplando su propia respiración; externamente, contemplando la respiración de otro; interna y externamente, contemplando su propia respiración y la de otro alternativamente, con atención ininterrumpida.

7. Los factores originantes (samudaya—dhamma), o sea, las condiciones del origen de la respiración son: el cuerpo en su totalidad, las fosas nasales y la mente.

8. Los factores disolvente vaya—dhamma) son: la disolución del cuerpo, las fosas nasales y la cesación de la actividad mental.

9. La contemplación de ambos, alternadamente.

10. Es decir, sólo existen procesos corporales, sin un alma, un ser o una substancia permanente. La fase correspondiente en las siguientes contemplaciones debe comprenderse de acuerdo a esto.

11. Conocimiento significa aquí la cuádruple Clara Comprensión (ver pág. 52). Atención es la Atención Pura. El meditador debe esforzarse por mantenerse dentro del terreno y del propósito propios de este tipo de práctica. No debe ser desviado por reflexiones, emociones o imágenes mentales evocadas por las Contemplaciones; si surgen deben ser someramente notadas y abandonadas.

12 Con independencia del deseo y de puntos de vista equivocados.



2. Las posiciones del cuerpo

Asimismo, Monjes, cuando un monje camina sabe: «estoy caminando»; cuando permanece en pie, sabe: «estoy en pie»; cuando está sentado sabe: «estoy sentado»; cuando se tumba, sabe: «estoy tumbado», y también tiene consciencia de cualquier otra posición—del cuerpo.

Así medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo, interna o externamente, o tanto interna como externamente. Medita contemplando los factores del origen del cuerpo, o medita contemplando los factores de disolución del cuerpo, o medita contemplando tanto los factores del origen como los de disolución del cuerpo (13). 0 tiene consciencia de que «hay un cuerpo» en el grado necesario para el conocimiento y la atención. Medita con independencia, sin apegarse a nada en el mundo. Es así como el monje medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo.

13 En todas las Contemplaciones del cuerpo, excepto la de la Respiración, los factores originales son: ignorancia, deseo Kamma, alimento y la característica general de la disolución.

3. Atención con Clara Comprensión

Asimismo, Monjes, un monje aplica la clara comprensión al avanzar y al retroceder (14); al mirar hacia delante y al mirar alrededor, aplica la clara comprensión; al extender y encoger los miembros, aplica la clara comprensión; al vestir la ropa y al llevar el bol de limosnas aplica la clara comprensión; al comer, al beber, masticar y saborear aplica la clara comprensión; al obedecer las necesidades naturales aplica la clara comprensión; al andar, permanecer de pie, sentarse, dormirse, al despertar, al hablar y al callar aplica la clara comprensión.

Así medita practicando la comprensión del cuerpo en el cuerpo... (como antes).

Así es colmo el monje medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo.

4. Reflexión sobre la Asquerosidad del Cuerpo

Asimismo, Monjes, un monje reflexiona sobre su propio cuerpo, de la planta de los pies hacia arriba y de la coronilla hacia abajo, envuelto en la piel y lleno de impurezas, y piensa así: «En este cuerpo hay: pelo en la cabeza, vello en el cuerpo, uñas, dientes, piel, carne, tendones, huesos, tuétano, riñones, corazón, hígado, pleura, bazo, pulmones, intestinos, mesenterio, estómago, heces, bilis, flemas, pus, sangre, sudor, grasa sólida, lágrimas, grasas líquidas, saliva, mocos, fluido sinovial, orina» (15). Es como tener un saco de provisiones de aquellos con dos aberturas, lleno de diversas clases de grano, tales como arroz de montaña, arroz corriente, alubias, guisantes, sésamo, arroz perlado, y un hombre que tiene buenos ojos lo abre, lo examina y dice: «esto es arroz de montaña, esto es arroz corriente, esto son alubias, esto son guisantes, esto es sésamo, esto es arroz perlado». De la misma manera reflexiona sobre su propio cuerpo de las plantas de los pies hacia arriba y de la coronilla hacia abajo, envuelto en la piel y lleno de impurezas: «En este cuerpo hay: pelo en la cabeza..., orina».

Así medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo... (como antes).

Así es como el monje medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo.

15 Con la adición posterior de «sesos en el cráneo», estas 32 partes del cuerpo son un tema frecuente de meditación en los países budistas. Para los detalles de la práctica meditativa ver «The Path of Purification» cap. VIII, 8.

5. Reflexión sobre los Elementos Materiales

Asimismo, monjes, he aquí que un monje reflexiona sobre su propio cuerpo, en cualquier lugar o posición que se encuentre, pensando en sus elementos primarios: «En este cuerpo hay el elemento tierra, el elemento agua, el elemento fuego y el elemento aire» (16).

Como un carnicero experto o un aprendiz que, tras sacrificar a una vaca y dividirla en partes, se pone a venderlas en el cruce de cuatro carreteras, de la misma manera el monje reflexiona sobre su propio cuerpo en cualquier lugar o posición que se encuentre, pensando en sus elementos primarios: «en este cuerpo hay el elemento tierra, el elemento agua, el elemento fuego y el elemento aire».

Así es como medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo...

Así es como el monje medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo.

16 Estos «elementos» (dhatu) son las cualidades primarias de la materia, explicadas por la tradición budista como solidez (tierra), adhesión (agua), calor (fuego) y movimiento (viento o aire). Ver The Path of Purification, cap. XI.

6. Las Nueve Contemplaciones del Cementerio

1. Asimismo, monjes, cuando un monje ve un cuerpo que lleva un día muerto, o dos días muerto, o tres días muerto, hinchado, amoratado y putrefacto, tirado en el osario, aplica (esta percepción) a su propio cuerpo de esta manera: «En verdad que este cuerpo mío tiene también la misma naturaleza, se volverá igual y no escapará a ello».

Así medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo...

2. Asimismo, monjes, cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, que está siendo devorado por los cuervos, los gavilanes, los buitres, las garzas, los perros, los leopardos, los tigres, los chacales o por diversas clases de gusanos, aplica (esta percepción) a su propio cuerpo de esta manera: «En verdad que también mi cuerpo tiene la misma naturaleza, se volverá igual y no escapará a ello...»

3. Asimismo, monjes, cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, reducido a un esqueleto unido tan sólo por los tendones y con algo de carne y sangre adherido a él...

4. Reducido a un esqueleto unido tan sólo por los tendones, embadurnado de sangre, sin carne...

5. ... Reducido a un esqueleto unido tan sólo por los tendones, sin carne y sin sangre aplica entonces (esta percepción) a su propio cuerpo de esta manera: «En verdad que también mi cuerpo tiene la misma naturaleza, se volverá igual y no escapará a ello...»

6. Asimismo, monjes, cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario y reducido a huesos sueltos esparcidos en todas las direcciones —aquí los huesos de la mano, allí los de los pies, los huesos de las espinillas, los de los muslos, la pelvis, las vértebras, el craneo...

7. Asimismo, monjes, cuando un monje ve un cuerpo tirado en el osario, reducido a huesos blanqueados como una concha...

8. Reducido a huesos de más de un año, amontonados...

9. Reducido a huesos podridos, reducidos a polvo entonces aplica (esta percepción) a su propio cuerpo de esta manera: «En verdad que también mi cuerpo tiene la misma naturaleza, se volverá igual y no escapará a ello».

Así medita practicando la contemplación del cuerpo en el cuerpo, interna o externamente, o tanto interna como externamente. Medita contemplando los factores del origen del cuerpo, o medita contemplando los factores de disolución del cuerpo, o medita contemplando tanto los factores del origen como los de la disolución en el cuerpo. O tiene consciencia de que «hay un cuerpo» en el grado necesario para el conocimiento y la atención. Medita con ¡dependencia, sin apegarse a nada en el mundo.

Así es como el monje medita, practicando la atención del cuerpo en el cuerpo.

fuente:http://www.sisabianovenia.com/LoLeido/Budismo/MahaSatiPatthana.htm

martes, 3 de enero de 2012

El Dhammpada. Capitulo 9: el Mal




Capítulo 9: El mal

116. Apresuraos en hacer el bien; refrenad vuestra mente hacia el mal, ya que quienquiera que es lento en hacer el bien, se recrea en el mal.

117. Si un hombre obra mal, que no lo haga una y otra vez, que no se recree en ello. Dolorosa es la acumulación del mal.

118. Si un hombre obra bien, que lo haga una y otra vez, que se recree en ello. Feliz es la acumulación del bien.

119. El malhechor todo lo ve bien hasta que su mala acción da fruto, pero cuando madura la fruta, entonces ve sus desafortunados efectos.

120. Incluso una buena persona puede experimentar dolor al obrar bien, pero en cuanto el fruto se produce, entonces experimenta los buenos resultados.

121. No penséis con ligereza sobre el mal diciéndoos «no vendrá a mí». Igual que un cántaro se llena gota a gota, del mismo modo el necio, acumulándolo poco a poco, se llena de maldad.

122. No penséis con ligereza sobre el bien diciéndoos «no vendrá a mí». Igual que un cántaro se llena gota a gota, del mismo modo el sabio, acumulándolo poco a poco, se llena de bondad.

123. Igual que un comerciante con una pequeña caravana transportando mucha riqueza evitaría un camino peligroso, y así como un hombre que ama la vida evitaría el veneno, así uno debería evitar el mal.

124. Del mismo modo que el veneno no puede dañar la mano que lo transporta, pues el veneno no afecta si no hay herida, así no sufre daño quien no está equivocado.

125. Quienquiera que hiere a un hombre inocente, puro y sin falta, aquel mal se vuelve contra ese necio, así como el polvo que se ha lanzado contra el viento.

126. Algunos nacen de matriz; los malévolos nacen en estados desgraciados; los autodominados van a estados benditos; los iluminados obtienen el Nibbana.

127. Ni en los cielos ni en medio del océano, ni en una gruta en las montañas se halla un lugar donde uno pueda permanecer a salve de las consecuencias de sus males actos.

128. Ni en los cielos ni en medio del océano, ni en una gruta en las montañas se halla un lugar donde uno pueda permanecer a salvo de la muerte.

domingo, 1 de enero de 2012

Hechos que prueban Amalia Domingo Soler UN SABIO SIN CORAZÓN



UN SABIO SIN CORAZÓN 
HISTORIA CURIOSA: EXPLOTACION CRIMINAL

Durante algunos años ha estado vagando por las aldeas y campos del mediodía de Francia una cuadrilla de gitanos, viviendo de mostrar a las gentes un fenómeno muy raro.

Metido en un cajón, y a través de un cristal, mostraban un muchacho salvaje,diciendo que carecía en absoluto de extremidades inferiores y que hablaba una lengua extraña y bárbara.Pero el muchacho no era ni monstruo ni salvaje, y la lengua que hablaba no era ni más ni menos que la que se usa en los campos de Galicia.

El pobre muchacho, en efecto, no era ni más ni menos que una víctima de la explotación de los gitanos.Estos habían atado fuertemente las piernas del niño en una disposición violentísima y cruel, quedando ocultas por un doble fondo del cajón, por lo que parecía carecer de ellas.

¿Cómo este muchacho español había caído en poder de los gitanos? 

Muy sencillo. Viajando la nómada partida por los campos de Galicia, vieron al chiquillo, y embaucaron a sus padres, consiguiendo que éstos se lo cedieran bajo la promesa de devolución al cabo de un año, estipulando que los gitanos abonarían por ello, a la familia gallega, trece duros al devolverles el muchacho. Contaba éste a la sazón seis años, y la partida errante se lo llevó consigo en sus correrías por Galicia,León, Burgos, Logroño y Navarra, hasta que penetraron en Francia. Al principio iba el muchacho tratado a cuerpo de rey (relativamente), pero haciendo jornadas terribles, por lo largas, y montado a horcajadas en un mulo de gran alzada, cuyo lomo apenas podía abarcar las tiernas piernecitas del niño. El resultado fue que al cabo de algún tiempo de este trajín, cuando por la noche apeaban al muchacho, tenía sus extremidades doloridasy no podía andar. De aquí, sin duda, el ocurrírseles a los gitanos inutilizar por completo las piernas del muchacho, atándolas, como queda dicho, y aprisionándolo en el cajón de doble fondo.

Diez años duró el suplicio del galleguito, con incidentes muy variados y siempre tristísimos; pero como no sabía ni una palabra de francés, le era imposible hacer entender a nadie la explotación de que era víctima, y menos podía, por la disposición en que se hallaba, escapar de sus verdugos.

Por fin, al cabo de diez años, llegó a hacerse entender algo en francés, y aprovechando una ocasión favorable pudo denunciar a las autoridades su explotación y su martirio.Recobró así su libertad, pero la inmovilidad y posición forzada de las piernas durante tan largo tiempo había producido en el muchacho una forma singular de paraplejía. Fue, pues, necesario conducirlo al hospital de Burdeos, donde fue asistido por los doctores Duverjié y Arnozan.

Por mediación del cónsul español ha sido trasladado a España e ingresado al hospital general de Madrid, donde se halla bajo los cuidados del doctor don Jaime Vera,que confía en la lenta curación del muchacho, mediante un tratamiento eléctrico apropiado.

* * *

Con profundo sentimiento leí el anterior relato, pues me hice cargo que el protagonista de tan horrible historia era un Ser que indudablemente había pecado mucho, y nada más triste que ser malo, puesto que el que peca se degrada con el mal pensamiento que antecede a la realización de la mala obra, se envilece llevándola a cabo y atrae más tarde Espíritus perversos que gozan y se complacen en atormentarle. ¡Qué malo es ser malo!...

Porque no sólo cae en el abismo el criminal, sino que con él caen otros muchos.Deseando proseguir mis estudios, leyendo en la humanidad, pregunté al guía de mis trabajos sobre el pasado de este infeliz que ha vivido sin vivir, tantos años, y obtuve la comunicación siguiente:

"Por el fruto conoceréis el árbol, dijo Jesús. De igual manera por la existencia de cada Ser conoceréis una parte de su historia, al menos la más culminante, la que ha formado época en la vida de este o de aquel individuo. El hombre que hoy ha sido víctima de la codicia de unos mal aventurados explotadores de la humanidad, ha sido durante muchos siglos un sabio sin corazón; así como vuestros naturalistas y vuestros médicos más famosos ensayan en diversos animales el efecto de sus invenciones,inoculándoles el virus de varias dolencias que diezman a la humanidad, muriendo muchos de estos animales sometidos a ensayos científicos, sirviendo su muerte de útil enseñanza para evitar más tarde la tortura a los hombres atacados de análoga enfermedad, de igual manera el hoy martirizado (al que llamaremos Ascaño), en sucesivas existencias hizo el estudio siguiente:

"Ver si la inteligencia tendía mejor su vuelo disponiendo de un cuerpo sano y robusto o sufriendo la parálisis de sus miembros inferiores, condenando, así, a los hombres, a una quietud forzosa. Ascaño fue durante mucho tiempo poseedor de bienes de fortuna, tenía gran número de esclavos y en los hijos de sus siervos, en aquellos que presentaban una cabeza hermosa, bien equilibrada, fijaba su atención y comenzaba sus crueles estudios. A unos les amputaba las piernas, a otros se las oprimía entre moldes dehierro, a otros les producía llagas incurables, y a todos ellos les enseñaba a leer, a escribir, a pintar, a modelar barro, a cantar; a cada uno le dedicaba a lo que mostraba más inclinación y al mismo tiempo educaba de igual manera a otros niños sanos y robustos, y así notaba la diferencia que existía entre unos y otros.

"Trataba a los infelices que sometía a sus extraviados estudios lo mismo o peor que vuestros médicos a sus animalejos; no gozaba viéndoles sufrir, eso no; pero le importaban muy poco sus gemidos de angustia, lo que él quería era observar si la inteligencia necesitaba del uso completo de todo su cuerpo para funcionar y elevarse o si le bastaba impresionarse ante la belleza de la Naturaleza con todas sus armonías.

"Ascaño buscaba, sin él saberlo, la vida independiente del Espíritu. En aquel tiempo no se conocía todavía el aforismo de , ni hubiera servido tampoco para los estudios de Ascaño; él buscaba algo que presentía, que adivinaba, pero no encontraba en torno suyo; él buscaba inteligencias que funcionas en independientemente del cuerpo; por eso, a éste lo trituraba, lo reducía, tratando almismo tiempo de aplicar remedio al mal causado para ver el giro que tomaba la inteligencia si ésta batía alas hacia la tierra, o si se elevaba como las águilas buscándolas inmensidades del infinito.

"Así como en vuestros días hay hombres que les sacan los ojos a determinados pájaros porque dicen que estando ciegos cantan mucho mejor, de igual manera Ascaño mutilaba a sus pobres esclavos para ver si careciendo de piernas corría más su pensamiento.

"Ya dijo Aristóteles que los esclavos eran una propiedad animada. Ascaño lo creía así y martirizó a muchos niños, porque era un sabio sin corazón.

"No gozó en el mal causado, pero como al fin causó muchos dolores, justo es que en su mismo cuerpo sufra más de una vez los tormentos que hizo sufrir. Mas no creáis que porque él venga obligado a sufrir lo que hizo sufrir a otros, sean menos culpables sus verdugos, porque ya os he dicho muchas veces que el papel de verdugo no es necesario nunca representarlo; porque cada uno es verdugo de sí mismo, cuando su expiación debe cumplirse.

"No tenéis más que mirar y veréis cuán cierto es lo que os digo.

"Muchos hombres tienen lo suficiente para ser relativamente felices, pero si no merecen serlo no lo son; y les domina el vicio que más les puede perjudicar o están unidos a una familia que sin ser mala les mortifica, les contraría, les exaspera, y cuántos hay que dicen: -¡Quién fuera hijo de la casa de expósitos!

"Tener familia es una verdadera calamidad. Cada cual lleva en sí mismo todos los apuntes judiciales que se necesitan para pagar una causa, es el fiscal que acusa y el abogado que defiende, el juez que dicta sentencia y el verdugo que la ejecuta; todo lo lleva el hombre consigo.

"Dios en su justicia infinita no podía crear Seres para que éstos fueran odiosos y repulsivos; sus leyes son inmutables y eternas, y así como los niños juegan con sus juguetes, así los hombres juegan con sus leyes que duran y subsisten hasta que un soplo de eso que llamáis muerte os deshace.

"¡Cuántos jueces (verdaderamente criminales) cuando más contentos y más satisfechos están de sus crueldades, lanzan un grito de angustia, se ven rodeados de sus víctimas y caen como heridos por el rayo, y todo su poder, toda su autoridad, va a esconderse en un sepulcro que será quizá de mármoles y jaspes, pero sepulcro al fin, depósito de gusanos que devoran aquel cuerpo que sólo se movió para producir exterminio!

"Os lo repetiré cien y cien veces: no dejéis de compadecer a los verdugos y a las víctimas, los primeros porque se preparan para ser sacrificados mañana, y los segundos porque han sido los sembradores de la mala semilla, cuya cosecha están recogiendo regada por sus lágrimas. Amad y compadeced, porque amor y compasión necesitan las víctimas y los verdugos. Adiós"

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¡Qué hermosas enseñanzas! ¡Cuánto se puede aprender con estas instrucciones verdaderamente racionalistas, despojadas de todo misticismo!...

¡Cuán en armonía están con mi modo de pensar! Siempre he creído que Dios está a mucha más altura que nuestras miserias y nuestras torpezas.

Cuando dicen: Dios castiga a sus hijos rebeldes y premia a los justos, me parece que profanan la grandeza de Dios; yo considero a Dios como Alma del Universo irradiando en los mundos, no convertido en maestro de escuela vigilando las acciones de sus discípulos.

Yo adoro a Dios en la Naturaleza, pero no tiemblo ante su cólera, ni confío en su clemencia. Dios es justo, es inmutable, es eterno, es superior a todas las piedades y a todas las compasiones; no necesita ser clemente porque es justo, porque su ley de amor tiene que cumplirse y cuando se cumpla la ley de Dios, no tendrá ocaso el día de la felicidad universal.