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domingo, 1 de enero de 2012

Hechos que prueban Amalia Domingo Soler UN SABIO SIN CORAZÓN



UN SABIO SIN CORAZÓN 
HISTORIA CURIOSA: EXPLOTACION CRIMINAL

Durante algunos años ha estado vagando por las aldeas y campos del mediodía de Francia una cuadrilla de gitanos, viviendo de mostrar a las gentes un fenómeno muy raro.

Metido en un cajón, y a través de un cristal, mostraban un muchacho salvaje,diciendo que carecía en absoluto de extremidades inferiores y que hablaba una lengua extraña y bárbara.Pero el muchacho no era ni monstruo ni salvaje, y la lengua que hablaba no era ni más ni menos que la que se usa en los campos de Galicia.

El pobre muchacho, en efecto, no era ni más ni menos que una víctima de la explotación de los gitanos.Estos habían atado fuertemente las piernas del niño en una disposición violentísima y cruel, quedando ocultas por un doble fondo del cajón, por lo que parecía carecer de ellas.

¿Cómo este muchacho español había caído en poder de los gitanos? 

Muy sencillo. Viajando la nómada partida por los campos de Galicia, vieron al chiquillo, y embaucaron a sus padres, consiguiendo que éstos se lo cedieran bajo la promesa de devolución al cabo de un año, estipulando que los gitanos abonarían por ello, a la familia gallega, trece duros al devolverles el muchacho. Contaba éste a la sazón seis años, y la partida errante se lo llevó consigo en sus correrías por Galicia,León, Burgos, Logroño y Navarra, hasta que penetraron en Francia. Al principio iba el muchacho tratado a cuerpo de rey (relativamente), pero haciendo jornadas terribles, por lo largas, y montado a horcajadas en un mulo de gran alzada, cuyo lomo apenas podía abarcar las tiernas piernecitas del niño. El resultado fue que al cabo de algún tiempo de este trajín, cuando por la noche apeaban al muchacho, tenía sus extremidades doloridasy no podía andar. De aquí, sin duda, el ocurrírseles a los gitanos inutilizar por completo las piernas del muchacho, atándolas, como queda dicho, y aprisionándolo en el cajón de doble fondo.

Diez años duró el suplicio del galleguito, con incidentes muy variados y siempre tristísimos; pero como no sabía ni una palabra de francés, le era imposible hacer entender a nadie la explotación de que era víctima, y menos podía, por la disposición en que se hallaba, escapar de sus verdugos.

Por fin, al cabo de diez años, llegó a hacerse entender algo en francés, y aprovechando una ocasión favorable pudo denunciar a las autoridades su explotación y su martirio.Recobró así su libertad, pero la inmovilidad y posición forzada de las piernas durante tan largo tiempo había producido en el muchacho una forma singular de paraplejía. Fue, pues, necesario conducirlo al hospital de Burdeos, donde fue asistido por los doctores Duverjié y Arnozan.

Por mediación del cónsul español ha sido trasladado a España e ingresado al hospital general de Madrid, donde se halla bajo los cuidados del doctor don Jaime Vera,que confía en la lenta curación del muchacho, mediante un tratamiento eléctrico apropiado.

* * *

Con profundo sentimiento leí el anterior relato, pues me hice cargo que el protagonista de tan horrible historia era un Ser que indudablemente había pecado mucho, y nada más triste que ser malo, puesto que el que peca se degrada con el mal pensamiento que antecede a la realización de la mala obra, se envilece llevándola a cabo y atrae más tarde Espíritus perversos que gozan y se complacen en atormentarle. ¡Qué malo es ser malo!...

Porque no sólo cae en el abismo el criminal, sino que con él caen otros muchos.Deseando proseguir mis estudios, leyendo en la humanidad, pregunté al guía de mis trabajos sobre el pasado de este infeliz que ha vivido sin vivir, tantos años, y obtuve la comunicación siguiente:

"Por el fruto conoceréis el árbol, dijo Jesús. De igual manera por la existencia de cada Ser conoceréis una parte de su historia, al menos la más culminante, la que ha formado época en la vida de este o de aquel individuo. El hombre que hoy ha sido víctima de la codicia de unos mal aventurados explotadores de la humanidad, ha sido durante muchos siglos un sabio sin corazón; así como vuestros naturalistas y vuestros médicos más famosos ensayan en diversos animales el efecto de sus invenciones,inoculándoles el virus de varias dolencias que diezman a la humanidad, muriendo muchos de estos animales sometidos a ensayos científicos, sirviendo su muerte de útil enseñanza para evitar más tarde la tortura a los hombres atacados de análoga enfermedad, de igual manera el hoy martirizado (al que llamaremos Ascaño), en sucesivas existencias hizo el estudio siguiente:

"Ver si la inteligencia tendía mejor su vuelo disponiendo de un cuerpo sano y robusto o sufriendo la parálisis de sus miembros inferiores, condenando, así, a los hombres, a una quietud forzosa. Ascaño fue durante mucho tiempo poseedor de bienes de fortuna, tenía gran número de esclavos y en los hijos de sus siervos, en aquellos que presentaban una cabeza hermosa, bien equilibrada, fijaba su atención y comenzaba sus crueles estudios. A unos les amputaba las piernas, a otros se las oprimía entre moldes dehierro, a otros les producía llagas incurables, y a todos ellos les enseñaba a leer, a escribir, a pintar, a modelar barro, a cantar; a cada uno le dedicaba a lo que mostraba más inclinación y al mismo tiempo educaba de igual manera a otros niños sanos y robustos, y así notaba la diferencia que existía entre unos y otros.

"Trataba a los infelices que sometía a sus extraviados estudios lo mismo o peor que vuestros médicos a sus animalejos; no gozaba viéndoles sufrir, eso no; pero le importaban muy poco sus gemidos de angustia, lo que él quería era observar si la inteligencia necesitaba del uso completo de todo su cuerpo para funcionar y elevarse o si le bastaba impresionarse ante la belleza de la Naturaleza con todas sus armonías.

"Ascaño buscaba, sin él saberlo, la vida independiente del Espíritu. En aquel tiempo no se conocía todavía el aforismo de , ni hubiera servido tampoco para los estudios de Ascaño; él buscaba algo que presentía, que adivinaba, pero no encontraba en torno suyo; él buscaba inteligencias que funcionas en independientemente del cuerpo; por eso, a éste lo trituraba, lo reducía, tratando almismo tiempo de aplicar remedio al mal causado para ver el giro que tomaba la inteligencia si ésta batía alas hacia la tierra, o si se elevaba como las águilas buscándolas inmensidades del infinito.

"Así como en vuestros días hay hombres que les sacan los ojos a determinados pájaros porque dicen que estando ciegos cantan mucho mejor, de igual manera Ascaño mutilaba a sus pobres esclavos para ver si careciendo de piernas corría más su pensamiento.

"Ya dijo Aristóteles que los esclavos eran una propiedad animada. Ascaño lo creía así y martirizó a muchos niños, porque era un sabio sin corazón.

"No gozó en el mal causado, pero como al fin causó muchos dolores, justo es que en su mismo cuerpo sufra más de una vez los tormentos que hizo sufrir. Mas no creáis que porque él venga obligado a sufrir lo que hizo sufrir a otros, sean menos culpables sus verdugos, porque ya os he dicho muchas veces que el papel de verdugo no es necesario nunca representarlo; porque cada uno es verdugo de sí mismo, cuando su expiación debe cumplirse.

"No tenéis más que mirar y veréis cuán cierto es lo que os digo.

"Muchos hombres tienen lo suficiente para ser relativamente felices, pero si no merecen serlo no lo son; y les domina el vicio que más les puede perjudicar o están unidos a una familia que sin ser mala les mortifica, les contraría, les exaspera, y cuántos hay que dicen: -¡Quién fuera hijo de la casa de expósitos!

"Tener familia es una verdadera calamidad. Cada cual lleva en sí mismo todos los apuntes judiciales que se necesitan para pagar una causa, es el fiscal que acusa y el abogado que defiende, el juez que dicta sentencia y el verdugo que la ejecuta; todo lo lleva el hombre consigo.

"Dios en su justicia infinita no podía crear Seres para que éstos fueran odiosos y repulsivos; sus leyes son inmutables y eternas, y así como los niños juegan con sus juguetes, así los hombres juegan con sus leyes que duran y subsisten hasta que un soplo de eso que llamáis muerte os deshace.

"¡Cuántos jueces (verdaderamente criminales) cuando más contentos y más satisfechos están de sus crueldades, lanzan un grito de angustia, se ven rodeados de sus víctimas y caen como heridos por el rayo, y todo su poder, toda su autoridad, va a esconderse en un sepulcro que será quizá de mármoles y jaspes, pero sepulcro al fin, depósito de gusanos que devoran aquel cuerpo que sólo se movió para producir exterminio!

"Os lo repetiré cien y cien veces: no dejéis de compadecer a los verdugos y a las víctimas, los primeros porque se preparan para ser sacrificados mañana, y los segundos porque han sido los sembradores de la mala semilla, cuya cosecha están recogiendo regada por sus lágrimas. Amad y compadeced, porque amor y compasión necesitan las víctimas y los verdugos. Adiós"

.* * *

¡Qué hermosas enseñanzas! ¡Cuánto se puede aprender con estas instrucciones verdaderamente racionalistas, despojadas de todo misticismo!...

¡Cuán en armonía están con mi modo de pensar! Siempre he creído que Dios está a mucha más altura que nuestras miserias y nuestras torpezas.

Cuando dicen: Dios castiga a sus hijos rebeldes y premia a los justos, me parece que profanan la grandeza de Dios; yo considero a Dios como Alma del Universo irradiando en los mundos, no convertido en maestro de escuela vigilando las acciones de sus discípulos.

Yo adoro a Dios en la Naturaleza, pero no tiemblo ante su cólera, ni confío en su clemencia. Dios es justo, es inmutable, es eterno, es superior a todas las piedades y a todas las compasiones; no necesita ser clemente porque es justo, porque su ley de amor tiene que cumplirse y cuando se cumpla la ley de Dios, no tendrá ocaso el día de la felicidad universal.

jueves, 29 de diciembre de 2011

SIN BRAZOS Y SIN PIERNAS - Extracto del Libro: "Hechos que prueban" de Amalia Domingo Soler.


SIN BRAZOS NI PIERNAS

En una de las oraciones que rezan los católicos romanos llaman a este mundo valle de lágrimas, y creo que es la mejor definición que se puede hacer de esta penitenciaría del Universo, porque en realidad, no hay un solo Ser que puedavanagloriarse de decir: ¡soy feliz en toda la acepción de la palabra!

La mayoría de los potentados suelen sufrir enfermedades incurables; hay millonarios en los Estados Unidos que sólo pueden alimentarse con copas de leche en muy corta cantidad; otros no pueden dormir porque se ahogan y tienen millones de renta que no les proporcionan el menor goce, con lo que descienden hasta los más pobres; si algunos son fuertes y robustos carecen de lo más indispensable para sostener sus fuerzas vitales, viéndoselos decaer como lámpara que se apaga en el lleno de su juventud; por consiguiente, la felicidad es una nube de humo que se deshace al menor soplo de viento huracanado de la vida, como se deshace la niebla a los primeros rayosdel sol; mas en medio de tantos dolores, los hay de distintos grados: los hay soportablesy los hay irresistibles. Hablando hace pocos días con una amiga, ésta me decía lo siguiente:

-Hace algún tiempo que fui a un depósito de aguas y allí encontré una familia que nunca olvidaré. Era un matrimonio, los dos jóvenes, amables y simpáticos, sus semblantes irradiaban alegría; los dos se amaban con ese amor primero que se asemeja a un árbol florido que espera ser más tarde hermoso racimo de sazonados frutos; se unieron por amor, únicamente por amor. Él era un modestísimo empleado, ella una humilde costurera; se vieron y se amaron, se amaron y se unieron, y al unirse, al recibir la bendición, él pensó en la llegada de su primer hijo, y ella, contemplando a un niño Jesús, pidió a Dios tener un hijo tan hermoso como aquella figura angelical. Un año después, la enamorada pareja se sintió dominada por la más viva y amorosa ansiedad. Afuerza de economías habían comprado todo lo necesario para vestir a un recién nacido:camisitas de batista con preciosos encajes, vestiditos blancos con finos bordados,gorritas lindísimas, todo lo más bello, todo lo más delicado les parecía poco para el niño que debía de llegar pidiendo besos con sus sonrisas. Al fin llegó el momento supremo.Áurea sintió los agudos dolores precursores del laborioso alumbramiento y dio a luz un niño; quiso verlo inmediatamente y su esposo y las personas que la rodeaban, mustios y callados, parecían que no la comprendían; se miraban unos a otros y cuchicheaban, hasta que Áurea gritó alarmadísima:

-Pero qué, ¿no me oyen?, quiero abrazar a mi hijo... ¿está muerto quizá?...
-No, contestó el esposo, pero...
-¿Pero qué? ¿Qué sucede?
-¡Que el niño no tiene brazos... ni piernas!...
-Así estará más tiempo en mis brazos, -contestó Áurea, abrazando a su hijo con delirante afán.El niño era precioso, blanco como la nieve, con ojos azules, cabello rubio muy abundante, sus grandes ojos tenían una mirada muy expresiva; cuando yo conocí al niño tendría ocho o diez meses y estaba hermosísimo; su madre estaba loca con él y su padrelo mismo; pero este último, cuando su esposa no podía oírle, decía con profunda amargura: 
-¡tanto como yo deseaba un hijo...y ha venido sin brazos ni piernas!...
-¡Qué injusto es Dios!... Si mi hijo fuera rico, pero ¡si yo soy tan pobre!...
-Créeme Amalia, aquel niño vive en mi memoria, ¿qué habrá sido? ¿Qué papel habrá representado en la historia?

-Yo lo preguntaré, amiga mía, porque tu relato me ha impresionado muchísimoy, efectivamente, de noche y de día pienso en el niño que tanto deberá sufrir si llega aser hombre, ¡no tener ni brazos ni piernas!... ¡Qué horror! Y probablemente será un ser de gran inteligencia, querrá volar con su pensamiento y no tiene más remedio que permanecer en la más dolorosa inacción. ¡Dios mío! ¡Dios mío!..., no es vana curiosidad la que me guía, pero deseo saber si es posible el porqué de tan terrible expiación.

* * *

"Por el fruto conoceréis el árbol, dijo Jesús, por consiguiente, a todo ser que veáis cargado de cadenas desde el momento de nacer, podéis deducir, sin la menor duda, que de todo lo que le falte hizo mal uso en sus encarnaciones anteriores. ¿Que no tiene piernas? Señal que cuando las tuvo le sirvieron para hacer todo el daño que pudo; quizá fue un espía que corrió afanoso detrás de algunos infelices para acusarles de crímenes que no cometieron y con sus declaraciones hizo abortar trascendentales conspiraciones, que al ser descubiertas antes de tiempo produjeron innumerables víctimas. Tal vez corrió para precipitar en un abismo a seres indefensos que le estorbaban para realizar sus inicuos planes; al que le faltan las piernas tiene que haberlas empleado en atormentar a sus enemigos, tiene que haber sido el azote de cuantos le han rodeado; carecer de miembros tan necesarios pone de manifiesto una crueldad sin límites, un ensañamiento en hacer el mal imposible de describir, unos instintos tan perversos que atestiguan el placer de hacer el mal por el mal mismo. ¡Ay de aquél que nace sin piernas!...

"¿Que no tiene brazos? Quizá sus manos que tan útiles son a la especie humana, para hacer con ellas obra de titanes y labores delicadísimas, las empleó para firmar sentencias de muerte que llevaron al patíbulo innumerables víctimas, inocentes en su mayoría. Tal vez gozó apretando los tornillos de horribles potros de tormento, arrancando confesiones de infelices acusados, enloquecidos por el dolor; ¡quién sabe si escribió calumnias horribles que destruyeron la tranquilidad y el cariño de familias dichosas! ¡Se puede hacer tanto daño con las manos!...; con ellas se acerca la mecha a materias inflamables y se produce el devorador incendio; con ellas el fuerte estrangula al débil, con ellas se abofetea y se convierte en fiera al hombre más pacífico y más honrado, con ellas se destruye el trabajo de muchas generaciones. Son los auxiliares del hombre, quien con sus manos produce maravillas o aniquila cuanto existe. Cuando se viene a la Tierra sin manos, ¡cuánto daño se habrá hecho con ellas!

"No hay necesidad de particularizar la historia de éste ni de aquél; todos los que ingresan a la Tierra sin un cuerpo robusto y bien equilibrado, son penados condenados a cadena perpetua que vienen a cumplir su condena, porque no hay apelación ante la sentencia que uno mismo firma en el transcurso de su vida. No hay jueces implacables que nieguen el indulto a los arrepentidos criminales, no hay más juez que la conciencia del hombre; podrá éste embriagarse con fáciles triunfos de sus delitos; podrá no tener oídos para escuchar las maldiciones de sus víctimas; podrá cerrar los ojos para no ver los cuadros de desolación que él ha producido; podrá estacionarse millones de siglos, pero llega un día que, a pesar suyo, se despierta y entonces ve, oye, reconoce su pequeñez y él mismo se llama a juicio y pronuncia su sentencia, sentencia inapelable,sentencia que se cumple hora por hora, día por día, sin que exima del tormento ni un segundo, porque todo está sujeto a leyes fijas e inmutables.

"No lo dudéis; los criminales de ayer son los tullidos de hoy, los ciegos, los mudos, los idiotas, los que carecen de piernas, los que no tienen manos, los que padecen hambre y sed y son perseguidos por la justicia."Tenéis un refrán que dice: ; la idea está muy mal expresada, pero en su fondo hay una gran verdad. Si bien se mira, veréisque la mayoría de esos desgraciados revelan en su semblante la degradación de su Espíritu; la diestra de Dios no ha impreso la ferocidad en su rostro; es el cúmulo de sus delitos, son sus malos y perversos instintos los que han endurecido las líneas de su faz,y para esos penados guardad toda vuestra compasión, guiadles por el mejor camino,haced por ellos cuanto haríais por vuestros hijos, porque son los más necesitados, los más afligidos, porque en medio de la mayor abundancia no hay para ellos agua en la fuente, trigo en los campos, frutos en los árboles, calor en el hogar de la familia; son los judíos errantes de la leyenda, andan siempre sin encontrar una piedra donde sentarse.¡Qué malo es ser malo! Adiós"

.* * *

¡Qué bien dice el Espíritu! ¡Si por el fruto se conoce el árbol, qué malo es ser malo!