martes, 7 de febrero de 2012

Los Fundamentos de la Atención. IV. La contemplación de los objetos de la mente



IV. La contemplación de los objetos de la mente

Monjes, ¿cómo medita un monje practicando la contemplación de los objetos de la mente en los objetos de la mente? (ver nota 3).

1. Los Cinco Obstáculos

He aquí que un monje medita practicando la contemplación de los objetos de la mente en los objetos mentales constituidos por los cinco obstáculos (27). Y ¿cómo practica la contemplación de los objetos de la mente en los objetos mentales formados por los cinco obstáculos?

He aquí, monjes, que cuando el apetito sensual (28) está presente en él, el monje sabe: «hay apetito sensual en mí». Sabe cómo surge el apetito sensual que no existía previamente; sabe cómo se rechaza el apetito sensual que ha surgido y sabe cómo ya no vuelve a surgir en el futuro el apetito sensual que se ha rechazado.

Cuando la ira está presente el monje sabe: «hay ira en mí», y cuando la ira está ausente sabe: «no hay ira en mí». Sabe cómo surge la ira que no existía previamente; sabe cómo se rechaza la ira que ha surgido y sabe cómo ya no vuelve a surgir en el futuro la ira rechazada.

Cuando la pereza y el sopor están presente en él, el monje sabe: «hay pereza y sopor en mí»; cuando la pereza y el sopor están ausentes sabe: «no hay pereza ni sopor en mí». Sabe cómo surgen la pereza y el sopor que no existían previamente; sabe cómo se rechazan la pereza y el sopor surgidos y sabe cómo ya no vuelven a surgir en el futuro la pereza y el sopor rechazados.

Cuando el desasosiego y la ansiedad están presentes en él sabe: «hay desasosiego y ansiedad en mí»; cuando el desasosiego y la ansiedad están ausentes sabe: «no hay desasosiego ni ansiedad en mí». Sabe cómo surgen el desasosiego y la ansiedad que no existían previamente; sabe cómo se rechazan el desasosiego y la ansiedad surgidos, y sabe cómo ya no vuelven a surgir en el futuro el desasosiego y la ansiedad rechazados.

Cuando la duda está presente en él, el monje sabe: «hay duda en mí»; cuando la duda está ausente sabe: «no hay duda en mí». Sabe cómo surge la duda que no existía previamente; sabe cómo se rechaza la duda surgida y sabe cómo ya no vuelve a surgir en el futuro la duda rechazada (29).

Así medita practicando la contemplación de los objetos mentales en los objetos mentales, interna o externamente, o tanto interna como externamente. Medita contemplando los factores de disolución de los objetos mentales, o medita contemplando tanto los factores del origen como los de la disolución de los objetos mentales 29. O tiene consciencia de que «hay objetos mentales» en el grado necesario para el conocimiento y la atención. Medita con independencia, sin apegarse a nada en el mundo.

Así es, monjes, como el monje medita practicando la contemplación de los objetos mentales en los objetos mentales constiuidos por los cinco obstáculos.

27 Estos cinco obstáculos (ni varana) son los principales impedimentos para el desarrollo de la mente. Deben suspenderse temporalmente para alcanzar las Absorciones y también la Concentración de Acceso (upacára—samñdhi) que es necesaria para el pleno desarrollo de la Visión Cabal. Véase The Five Mental Hindrance, S. Nyanaponika Thera (Buddhist Publication Society, Kandy 1961)

28. Se refiere al deseo de los objetos de cualquiera de los cinco sentidos corporales.

29 Los factores del origen son aquí las condiciones que producen los Obstáculos, tales como la errónea reflexión sobre los objetos atrayentes, etc. Los factores de disolución son las condiciones que hacen desaparecer los Obstáculos, por ejemplo, la recta reflexión.

fuente: http://www.sisabianovenia.com/LoLeido/Budismo/MahaSatiPatthana.htm

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